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Crónica: Him - Madrid (03/03/2006)

03/03/2006, Madrid
5.0
V. Valo, M. V. Lindström, M. Amour, E. Burton, G. Lipstick
5
Riviera, Lleno (10.000)
Precio: 24 €

Esta era la cuarta vez que iba a ver a H.I.M., porque uno tiene amigas y hermana pequeña, con las que llevarse bien y si por algo se habían caracterizado los conciertos de H.I.M., era por llevar unos teloneros buenísimos (unos entonces, poco conocidos Sôber y unos OOMPH!, que en ambos casos les pasaron por encima), será por ello que en la anterior ocasión llevaron a un grupo tan malo que no merece la pena ni hacerle propaganda. En esta ocasión tiraron de un grupo de EBM español, Natural Project, que no lo hicieron nada mal, pero que como poco tenía que ver con el grupo principal, desesperaron a algún que otro maleducado del público y no cosecharon los aplausos y vítores de los innombrables de la última ocasión del tanga y los globitos morados. Además los conciertos de His Infernal Majesty, tampoco se han caracterizado por una buena puesta en escena, si acaso lo de cantarle a un sujetador, y tampoco puede considerárseles para nada como una buena banda de directo, encima cuando en las tres anteriores ocasiones han ido decayendo cada vez más, hasta la anterior, en la que dudo bastante del estado físico y psíquico en el que se presentó el “sex symbol” Vile Valo.

Publico mayoritariamente femenino, vaya usted a saber porqué, grititos de histeria según iban saliendo uno a uno los miembros de la banda y culmen de hormonas disparadas ante la salida del “guaperas” ya entradito en años. Uno ya estaba temiéndose lo peor y pensando en la manera de acoplarse a la barra de la manera más cómoda posible, pero esta vez en el muy decorado escenario con el clásico “hearthagram” tamaño familiar y candelabros goticoides que subían y bajaban, nos encontramos a un Vile Vallo extráñamente comunicativo, móvil para lo que en él es habitual y con una voz más que buena, que me llego a convencer cuando el público dejaba que se le oyera. La pena es que en esta ocasión el guitarrista que es lo que más me ha gustado de siempre de la banda, estuvo muy difuminado, pero cuando no daba un duro por ellos, esta vez sí, dieron un concierto que pasaba del aprobado. Comenzaron con el consabido single de los 40, “Rip Out The Wings of A Butterfly”, con pequeño guiño final a “Please don´t Let It Go”, y a partir de ahí tiraron de repertorio, porque a estas alturas es indudable que tienen un saco de canciones buenas y efectivas para el directo. “Right Here In My Arms”, “Wicked Game”, “Join Me”, “Killing Loneliness” o “Razorblade Kiss”, fueron muy bien recibidas y coreadas por las fans (y clones de Valo) a grito pelado. Bajo un poco la cosa con “Play Dead”, pero “Your Sweet Six, Six, Six” a continuación era una garantía. “Vampiro Heart” me parece un poco de risa, pero en el concierto no estuvo mal, y el fin hasta los bises, con “Poison Girl”, “Soul on fire”, la introducción de piano de “The Sacramente”, continuaron demostrando que esta gente tiene temitas efectivos para dar y tomar.

Tras los bises, las niñas del coro de San Ildefonso acompañaron otro muy buen tema, “Funeral of Hearts”, y a partir de ahí, bueno, pues fue hasta como si me hicieran un guiño a mis gustos, porque hicieron dos covers de Ramones (“Poison heart”) y Black Sabbath (“Hand of doom”), que disfrute muchísimo. Comentaba yo a mi hermanita que el batería me parecía o malo, malo o que al pobre sólo le dejaban tocar un ritmo y lo mucho que me había gustado la versión de “Hand of Doom”. Pillando a los de delante les escuche decir que lo mejor era el batería (espero que fuera ironía) y lo mucho que les había aburrido la última interpretación (esto no lo fue). Si me sentía descolocado entre tanta adolescente, en ese momento me sentí más fuera de lugar aún. “Buried Alive by Love” fue inteligentemente el tema elegido para cerrar.

Vistas mis anteriores experiencias con la banda, este concierto más que colmó mis expectativas. Los H.I.M. como demuestran las versiones, trataron de tomarse en serio a sí mismos, con la buenísima versión de los Sabbath apoyada por la muy buena interpretación de Vile, pero es que no les dejan, sirva como ejemplo el momento “polla de goma”, que le hizo llegar el público al bueno de Vile Valo, que demostró una increíble coordinación al lanzarla al aire y recogerla después de dar cuatro vueltas y que luego blandió el teclista en plan “Estatua de la Libertad”. Además es que son una gente muy fría en el escenario, por más que a más de una, el Vile les ponga caliente. Para mi es una pena, porque con dos primeros discos muy buenos, teniendo el repertorio que tienen y en esta ocasión, demostrando algunas buena cualidades, H.I.M. llenan La Riviera una y otra vez, pero por razones más cercanas al éxito de fenómenos como O.T. o las Boy-Band, que como fenómeno verdaderamente musical.